Semejante medida representaría un duro golpe para la producción artesanal de los destilados, toda vez que impediría su identificación por un buen número de consumidores.
En años recientes, la venta y el consumo de bebidas destiladas de diversas variedades de agaves, distintas al tequila, ha cobrado auge y popularidad en todo el país.
Muchos de esos destilados, que genéricamente son llamados mezcal , pero que regionalmente tienen otros nombres, son producidos de manera artesanal, provienen de vegetales silvestres y forman parte de una actividad ancestral de pequeños productores de pueblos originarios en 27 entidades de la República.
En cierta forma, la evolución en el consumo y popularidad de esas bebidas se explica como resultado de la proyección global, la profusa comercialización y la industrialización que ha experimentado el tequila –considerado la bebida alcohólica tradicional de nuestro país–, lo que ha provocado una merma en su calidad y su valoración en distintos círculos de consumidores nacionales.
Con ese telón de fondo, a finales de noviembre pasado la Secretaría de Economía presentó un proyecto de Norma Oficial Mexicana (NOM), la número 199, que pretende imponer a los productores de mezcales tradicionales la obligación de rebautizar sus productos con el nombre genérico de komil y prohibirles además que usen en sus etiquetas referencia alguna a la palabra agave .
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/21/opinion/002a1edi
