Hablar de Ayotzinapa es abrir la puerta a la muerte.
La detención, tortura, asesinato y desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa no puede entenderse como un excedente de violencia.
El país, declaran sus autoridades civiles y militares, está en guerra y dicha guerra acarrea víctimas, cuyos números seguirán en aumento.
¿Cómo reflexionar Ayotzinapa?
Tras un año de engaños oficiales, farsas, tretas, alguna que otra detención y dimisiones menores, nada parece remover la conciencia de los responsables políticos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/19/opinion/034a1mun
