Del colombiano Quintero sólo se puede decir que ha sido el fichaje más costoso en nuestra liga y también el mayor fiasco, por aquello del costo-beneficio.
El problema es cuando hay calidad, pero no compromiso; cuando se juega bien, pero se pierde la cabeza a la menor provocación.
Se espera que regrese esta semana al primer equipo con el aprendizaje forzado de que la prioridad es el conjunto y luego las individualidades.
El Cepillo Peralta admitió que el equipo de sus amores es el cuadro de la Comarca y no grita los goles por respeto a sus Guerreros.
Britos recordó así la vida de los juveniles, con viajes en autobús y estancia en hoteles modestos.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/29/opinion/a04o1dep
