En enero pasado, Luis Enrique reclamaba un delantero para su Barcelona.
Estos futbolistas no aceptan venir porque su rol en el Barcelona cambiaría muchísimo”, explicó el director deportivo, Robert Fernández.
Esta temporada, si el equipo necesita fichar un jugador por 100 millones, el club los tiene”, advierten desde el área económica.
Ahora el dilema del Barcelona ya no es el dinero.
En las últimas cinco temporadas, el Barcelona incorporó jugadores por 398 millones y vendió por 145.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/07/16/actualidad/1468700470_862020.html
