Joseph Ratzinger, de 89 años, asegura que su dimisión no se debió a ningún tipo de coacción: “Nadie intentó chantajearme.
Benedicto XVI niega de plano que el escándalo Vatileaks –las luchas por el poder y el dinero entre altos representantes de la curia– provocase su decisión tan drástica: “No, no es cierto en absoluto.
Pero cuando vi como hablaba por una parte con Dios y por la otra con los hombres, me puse verdaderamente contento.
Benedicto XVI, el primer pontífice que renuncia en el último milenio, ha explicado algunos detalles de sus casi ocho años al frente de la Iglesia católica (abril de 2005-febrero de 2013) a través de una larga entrevista recogida en el libro Últimas conversaciones, del periodista Peter Seewald.
No se trató de una retirada bajo la presión de los acontecimientos o de una fuga por la incapacidad de hacerles frente”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/09/actualidad/1473426944_684883.html
