Y lo cierto es que, dejando a un lado teorías conspiranoicas, el Big Data bien utilizado puede ser de gran utilidad para mejorar nuestras vidas en cuestiones muy diversas.
La cuestión entonces es dirimir quién puede gestionar todos los datos, ese rastro digital, que dejamos a nuestro paso.
Como si fuéramos perritos de Pavlov digitales, nos movemos respondiendo a estímulos similares y siguiendo unos patrones de conducta fijos.
Uno de los pioneros en el estudio del Big Data y las utilidades que pueden desprenderse de la recogida masiva de datos es Alex Pentland, director del Human Dynamics Lab en el MIT.
Todo lo suficientemente beneficioso como para permitir que nuestro smartphone comparta algunos datos.
Fuente original: Big data: cómo nuestro rastro en la Red puede salvar el mundo : One – Vodafone
