Tuchel apostó por redoblar el ritmo: la velocidad y la frecuencia a la que cada jugador se mueve en sincronía con sus compañeros.
El fútbol europeo ha concebido a su último gran innovador.
Ambos entrenadores debatieron sobre cómo perfeccionar el modelo que ha marcado la pauta del fútbol mundial en la última década.
Tuchel juega a recrear el caos y la vuelta al orden en fracciones de un minuto.
Dividido el campo en once cuadrículas imaginarias, una para cada jugador, una para cada programa de tareas, se impone la asociación.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/25/champions/1474835618_667976.html
