En cualquier caso, si se cumpliera la amenaza real de una victoria para el Brexit este jueves, tomaría una medida cautelar.
Si tal secuencia de maravillas ocurriese, podría volver a vivir felizmente en cualquiera de las dos ciudades.
Si ellos ganan, si la mayoría acaba votando a favor de la independencia inglesa, yo me convertiré en un independentista londinense.
Con suerte, en tal caso, surgiría en Londres un movimiento secesionista que nos conduciría a otro referéndum más, esta vez para ver si podemos romper con Inglaterra.
¿Quién puede afirmar con total seguridad que de aquí a unos años no nacerá un nuevo país llamado la República de Londres?
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/20/actualidad/1466446729_698046.html
