Los vecinos de Dover votaron Brexit, entre otros motivos, para frenar la inmigración y ahora pueden encontrarse con un verdadero caos migratorio en sus narices.
El presidente François Hollande ha declarado este miércoles en Bruselas que el acuerdo con Reino Unido es bilateral y que no tendría sentido cancelarlo.
En un puesto de fruta, Janet Bentley representa a la otra mitad de Reino Unido.
Tras el Brexit, crecen las voces en Francia que piden acabar con el pacto, lo que les permitiría aliviar la crisis humanitaria en Calais.
“Los que votaron Brexit creían que iban a enviar a casa a todos los inmigrantes, pero eso no va a suceder.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/28/actualidad/1467136937_462174.html
