Hasta ahora, la UE litigaba con los socios por su querencia por aplicar el IVA reducido a productos que no están en esa lista.
Mano ancha en la aplicación del IVA reducido.
Bruselas cree que las diferencias de tipos para los bienes y servicios físicos y para los digitales ya no tiene sentido.
La propuesta persigue también reducir el fraude del IVA, muy extendido en las operaciones de importación y exportación.
Bruselas introduce con el IVA un sesgo claramente político: sostiene que es un impuesto que puede favorecer el crecimiento si se reducen los tipos impositivos.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/03/16/actualidad/1458144404_601094.html
