Cada experiencia es como la lengua de la vida, o de la muerte, que te da un lametazo.
Vivo en un sueño, una vida plena y feliz.
Me enseñaron que mi lugar no era México sino el mundo, y ahí tenía que viajar.
Lo entiendo más: son psicópatas, tienen una mentalidad empresarial sin salida propicia, salen de la desesperación y le dan poco valor a la vida.
Yo aprendí a ser independiente, a resolver mi vida sin consuelo de nadie.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/07/22/actualidad/1469182418_787311.html
