Pero es que luego la magistrada admitió quince minutos de preguntas impertinentes, aunque pertinentes en sentido judicial.
Siguió una larga batería de preguntas impertinentes de Virginia López Negrete sobre la infanta Cristina.
“Nóos era una oficina diáfana y no había ni armarios”, explicó Torres como si aquello fuera Silicon Valley, donde fluye limpiamente lo virtual.
Hacia la número 88 intervino el abogado de Torres, en realidad en defensa de todos, para pedirle que parara.
Empezó preguntando por Carlos García Revenga, secretario de las infantas y miembro de la junta directiva del Instituto Nóos.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/02/25/actualidad/1456425392_304049.html
