Queda por comprobar ahora si este flechazo a primera vista con el público se afianza a lo largo del tiempo.
Si este colombiano se consolida como ídolo de masas, mayormente femeninas, convendrá recordar que su estreno español ya bordeó la apoteosis.
Hay tantas pantallas iluminadas en la pista, ya sea en modo fotográfico o videográfico, como en un ‘photocall’ de Hillary Clinton.
Da las gracias a Dios, al público y a su gente, intachable en el ámbito de la cortesía.
Maluma ejerce de sentimental, pero luce camiseta sin mangas y se le escapan generosas miradas matadoras de soslayo.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/10/07/madrid/1475855030_920635.html
