Me pareció la cocina con más ideas, mayor dominio técnico y que asume más riesgos de todas las que he conocido en la capital colombiana.
Marché de Bogotá antes de verlo abierto, pero los antecedentes de ambos obligan a estar atentos.
La primera parada debería ser Salvo patria (Calle 54 #4-13), el restaurante que Alejandro Gutiérrez ha convertido en la propuesta más consolidada y llamativa entre las cocinas jóvenes de Bogotá.
Me gustaría verle salir de su zona de confort, atreviéndose a dar un paso adelante y asumir unos cuantos compromisos añadidos.
Conoce el oficio y tiene la cabeza llena de ideas que intenta trasladar al plato.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/22/estilo/1474580444_611939.html
