Once meses después, el pasado 17, miles de venezolanos cruzaron el Puente Simón Bolívar en busca de lo básico: no fue un montaje.
Y son ciertas estas miles de personas que el pasado 17 de julio atravesaron el Puente Simón Bolívar, de un país al otro, como un éxodo que a estas alturas de la Biblia no tiene ya perdón.
Las imágenes de la marcha por el puente el pasado 17 tiene que servir, ahora, para que los dos países dejen de usarse como excusa.
Pero también es cierto, como repiten hasta la saciedad los corresponsales, que ni los precios ni las filas eternas dejan vivir a los venezolanos.
Quien quiera puede aún ver las fotos de los niños pateados en la frontera por ser colombianos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/27/colombia/1469578302_831172.html
