El curso está a punto de comenzar, y con él el dilema diario de preparar los desayunos y las meriendas para llevar a clase.
“Pensemos en ello y, cuando identifiquemos este tipo de productos, asumamos que tampoco deberían formar parte de un desayuno”.
Piensa en verdeLa fruta lo tiene todo para ser el desayuno escolar perfecto (o una parte importante de él).
Creo que ya va siendo hora de romper ciertas inercias absurdas además de inventadas por los de siempre: la industria”.
Los niños tienen unos dientes estupendos y pueden –y deben– utilizarlos, así que no necesitan comer siempre hogaza de molde blandito.
Fuente: http://elpais.com/elcomidista/2016/09/02/articulo/1472823934_343282.html
