El resultado, según el fotógrafo francés Raphael Olivier, es una «ciudad muy hermosa, llena de contradicciones».
Aunque Olivier admite que la historia ha sido cubierta por los medios de comunicación, siente que la etiqueta de ciudad fantasma pasa por alto la realidad de la expansión continua de la ciudad.
Atraído por la sensación «post-apocalíptica» generada por la yuxtaposición de edificios desocupados a gran escala y el desierto a su alrededor, Olivier documentó la ciudad fantasma y sus maravillas arquitectónicas parcialmente terminadas.
Los chinos consideran que la ciudad sigue en desarrollo», explica.
Una utopía fallidaTitulada «Una utopía fallida», su deslumbrante —aunque extrañamente surrealista— serie de imágenes se enfoca en los desarrollos ambiciosos de la ciudad, más que en sus «calles vacías».
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/04/05/conoce-la-ciudad-fantasma-mas-grande-de-china/
