La mayoría de las personas impuntuales suelen apuntillar que por más que lo intentan, no consiguen llegar a tiempo.
Los impuntuales terminan por desorganizar su agenda, su tiempo y el de sus acompañantes.
Llegar tarde proyecta una imagen negativa del tardón.
Llegar tarde es el inicio del bucle.
Muchas personas impuntuales llegan tarde por falta de organización.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/07/eps/1444228302_392529.html
