Dos años más tarde, el conjunto que por entonces dirigía Daniel Passarella perdió en el último minuto la medalla dorada de los Juegos de Atlanta, por una mala decisión táctica: adelantar la última línea para generar un offside en el último minuto, que el árbitro no cobró.
Estados Unidos es una tierra que hasta ahora no fue para nada amistosa con la historia de la selección argentina.
Nigeria se quedó con la esperanza argentina que en 2008 subsanaron Messi y compañía, en Pekín.
Messi, Di María, Mascherano e Higuaín serán otra vez los grandes referentes de un equipo muy renovado en las segundas líneas.
Las nóminas dadas a conocer por el Tata dejaron entrever que para el cuerpo técnico suena más importante el torneo de Estados Unidos.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/05/31/actualidad/1464719988_577097.html
