También se espera que aporte detalles sobre el asteroide que golpeó nuestro planeta haciendo saltar por los aires una cantidad inconmensurable de rocas, generando una ola de calor de más de 500 grados y dejando como huella por los tiempos de los tiempos el cráter Chicxulub.
Hasta ahora el cráter sólo había sido estudiado con perforaciones en tierra.
Los secretos del cataclismo que acabó con los dinosaurios son un tesoro sumergido.
El cráter tiene unos 180 kilómetros de diámetro.
La investigación busca ahondar el conocimiento sobre la formación de cráteres por impacto en la Tierra y en otros planetas y sobre sus efectos ambientales y ecológicos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/31/actualidad/1459459540_185357.html
