Aclaro para puristas que no escribo Cuando llueve, Madrid parece que llora…, ni pienso que debería decir Cuando llueve en Madrid… porque siento que –a diferencia de otras ciudades del alma—Madrid llueve en sí misma, no le llueve y ese raro fenómeno meteorológico quizá se explique en la etimología de la palabra saudade.
Cuando llueve Madrid en Tailandia el arroz se vuelve amarillo y caldoso o si me llueve Madrid en un bosque donde alguien conserva mi infancia, parece que los árboles hablan español en todos los acentos posibles.
Cuando llueve Madrid parece que llora hacia arriba.
Cuando llueve Madrid los diálogos de los demás van armando un retrato hablado de todos los antojos, los pleitos ajenos y los libros que nos quedan por escribir.
Llueve Madrid en la madrugada anónima en la que no hay sueño que no pretenda volverse predicción de imposibles ni insomnio que no calle hablando lo que despierto no queremos oír.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/05/actualidad/1459872770_933930.html
