Lo hizo 327 días después, tras 11 meses de incertidumbre y oscuridad (otra vez); fue en Florida, en un torneo menor (Delray Beach, de categoría 250), pero para él fue toda una bendición.
Lo importante, lo advertía el propio protagonista durante los días prevíos, era verdaderamente volver a sentirse deportista, feliz sobre una pista.
Así que Juan Martín del Potro disfrutó a las mil maravillas de su regreso a la cancha.
Volvió Del Potro, que en la siguiente ronda se medirá al australiano John Patrick Smith (135).
Y es que Del Potro no saboreaba esa sensación desde marzo del año pasado, cuando disputó su último partido, ante el canadiense Vasek Pospisil en Miami.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/02/16/actualidad/1455660416_891649.html
