Se considera agua fría, pero sin excesos, aquella que gira en torno a los 10 o 12 grados.
Use cremas de protección solar si le va a dar el sol, y proteja la cabeza con una gorra.
Lo que está claro es que el calor no ha de frenar su actividad deportiva… casi nunca.
Si solo dispone de las horas de más calor, decántese por una piscina o un sitio aclimatado.
En los no entrenados, se recomiendan rutinas poco intensas y de corta duración”, corrobora Juan Jiménez, fitness manager en Reto 48.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/07/27/buenavida/1469625479_710146.html
