Hoy, 18 años después, Nadal continúa ayudando a Babolat a introducir las nuevas tecnologías en el tenis.
Cada gesto, cada giro, cada golpe, es analizado por especialistas teniendo en cuenta el ángulo de golpeo, la tensión del cordaje o la temperatura y altitud de la pista donde se disputa el partido.
Y cuando está en juego un Grand Slam y millones de dólares en premios, hay poca broma con los milímetros.
Groth acabó perdiendo aquel partido, a pesar de que acumuló dos saques más por encima de los 250 kilómetros por hora.
Una buena parte del control del juego de Rafa Nadal depende de su herramienta de trabajo.
Fuente: http://one.elpais.com/rafa-nadal-te-ensena-la-raqueta-inteligente-del-futuro/
