En enero de 2015 y gracias a las gestiones realizadas con Interpol en Quito, se localizó al supuesto autor.
Entonces se pidió la llamada asistencia penal internacional, que permite que el detenido sea juzgado en su país de origen.
Conforme avanzaba el tiempo, cada vez había menos rastro del paradero del supuesto autor.
La Guardia Civil ha esclarecido la violación de dos niñas de 8 y 11 años de las que había sido acusado su padre, de 36 años.
Otra se cursó a las autoridades ecuatorianas, al ser su país de origen y a donde previsiblemente podía haber regresado.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2016/02/27/madrid/1456588068_270447.html
