“Dicen que después de las elecciones nadie va a poder pasar porque iba a estar el muro cuando lo pusiera Donald Trump”, dice Ingrid.
Ingrid agarró a César, a Yaele (7 años) y Becstin (3 años) y emprendió viaje una madrugada caminando hacia el norte.
Le dicen que si no trabaja con ellos van a matar a su familia.
O les dicen que solo van a caminar unos pocos días, que solo lleven una botella con agua”.
Ella no ve a muchos de los que vienen comentar su miedo a Trump, pero sí a “los que viven acá”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/22/actualidad/1471882686_530705.html
