En 2007 el escocés Gerard Butler fue una de sus víctimas.
Durante las semanas de entrenamiento el actor realizaba diariamente 300 ejercicios personalizados sin descansos entre uno y otro.
El californiano Mark Twight, además de montañista, es experto en transformar el cuerpo de los actores en un tiempo que muchos considerarían humanamente imposible.
Además del ejercicio físico, Butler se sometió a una estricta dieta protéica para lograr el aumento de los músculos que requería encarnar al guerrero espartano.
Bajo la premisa de llevar a cada actor que entrena al límite de sus capacidades físicas, Twight ha obrado auténticos milagros.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/06/fotorrelato/1462540284_287817.html
