Ella defiende la salida de la presidente Dilma.
Mi padre creía que, en un país tan clasista como Brasil, un obrero jamás llegaría a la presidencia.
Cada vez que Dilma hablaba en la tele, Patricia cogía una cacerola y se ponía a protestar desde su ventana.
Cuando Dilma empezó su segundo mandato, Brasil estaba inmerso en uno de los mayores escándalos de corrupción de su historia, el caso Petrobras.
El escándalo manchó indiscutiblemente al partido de Dilma y creó la oportunidad perfecta para justificar el golpe.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/15/opinion/1463331141_358555.html
