Por todas esas cosas, los estadounidenses hoy están enfadados.
En otras palabras, Kennedy estaba diciendo a los estadounidenses que el Gobierno era bueno porque ellos formaban parte de él.
Esa distinción corresponde hoy a Canadá, que sobrepasó al país vecino hace dos años y donde el 34% de la fuerza laboral pertenece a un sindicato.
Las mentiras que contaron los gobernantes a los estadounidenses sobre la guerra en el sureste asiático costaron al país 58.000 vidas.
El populismo ha llegado a Estados Unidos.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/30/opinion/1459328467_274400.html
