“Hemos pedido [a PetroPerú] que incrementen el personal porque hay todavía petróleo crudo.
“La preocupación de todos es de dónde van a tomar agua”, explica Montenegro.
El oleoducto, en manos públicas desde 1967, conduce crudo extraído de la selva hacia la costa norte a lo largo de 854 kilómetros.
“El hidrocarburo no ha afectado a ningún río ni vía de agua de la zona, encontrándose totalmente confinado”.
Les invito a que vengan: con ellos quiero tomar ese agua que está corriendo”, dijo a una emisora de radio local.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/10/america/1455138575_926169.html
