Esta realidad opuesta, concentrada en un solo día, es una muy pequeña muestra de lo que en la Ciudad de México es hoy la contradictoria conducción de la educación.
El pasado miércoles 17 de febrero, las notas periodísticas hicieron referencia a actores políticos de primera importancia de la Ciudad de México que protagonizaron una inédita serie de episodios en el terreno de la educación superior.
Lo que hoy vemos, sin embargo, no es sólo un problema de financiamiento, es algo más delicado, que tiene que ver con la conducción misma de la educación.
El año pasado, con la militarización y violencia contra los maestros, llegó a extremos ya de desintegración como conducción válida y legitimada.
Impotentes, las instituciones de educación superior observan este espectáculo con preocupación.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/02/20/opinion/015a1pol
