Los militares estadounidenses ofrecerán una “gama de apoyos” al Ejército iraquí, incluyendo “capacidades de infraestructura y logísticas”, según un comunicado del Departamento de Defensa.
Carter, que anunció el aumento de tropas tras reunirse con el primer ministro iraquí, Haidar Al Abadi, se resiste a poner plazos a la ofensiva contra Mosul.
Carter ha tratado de hallar un difícil equilibrio: ha expresado su malestar por algunas derrotas del Ejército iraquí, mientras evitaba presionar a Bagdad y vender a la opinión pública estadounidense una imagen demasiado optimista de la guerra.
El Pentágono describió el aeródromo -que EE UU ya utilizó en la intervención militar de 2003- como un “trampolín clave” en la ofensiva de las fuerzas iraquíes contra Mosul desde el sur, y subrayó que seguirá apoyando a las fuerzas kurdas que avancen hacia Mosul desde el norte.
La campaña militar ha debilitado al ISIS, que en los primeros seis meses de este año perdió un 12% de su territorio en Irak y Siria, según cálculos de la consultora IHS.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/07/11/actualidad/1468224213_329883.html
