Ecocidio en Salina Cruz: Pemex acumula 62 derrames en 4 años y niega crisis ambiental que asfixia a pescadores
En doce días, del 9 al 21 de junio, el puerto más importante del sur-sureste registró seis derrames de hidrocarburo. Pescadores de Ensenada La Ventosa documentaron manchas en playa; Pemex respondió con desmentidos.
Salina Cruz, considerado uno de los puertos marítimos más importantes del sur-sureste de México, enfrenta una crisis ambiental por derrames de hidrocarburos asociados a ductos de Petróleos Mexicanos en mal estado. En tan solo doce días, del 9 al 21 de junio, autoridades locales y comunidades reportaron seis eventos de contaminación.
La crisis golpea a un municipio que alberga la refinería Antonio Dovalí Jaime y un puerto estratégico para el cruce de mercancías provenientes de Asia. Pero en las colonias y playas, el discurso de infraestructura energética contrasta con arroyos contaminados, olores persistentes y pescadores que no pueden extraer ostión por el riesgo de hidrocarburo en el agua.
El pasado martes, pescadores de Ensenada La Ventosa alertaron sobre la presencia de hidrocarburo en la playa. Grabaron videos, tomaron fotografías y difundieron el material en redes sociales. Horas después, Pemex respondió que las imágenes eran falsas.
«Sabíamos que eso ocurría, que Pemex nunca reconocería su mal, pero esto no es reciente; lo venimos denunciando desde 2022 cuando solicitamos el cambio de sus ductos que están en pésimo estado. Han pasado cuatro años y no hay respuesta, Pemex sigue mintiendo», denunciaron pescadores de la zona.
La Ventosa: santuario de ostión bajo hidrocarburo
La playa de Ensenada La Ventosa es una de las zonas más importantes del puerto por su producción de ostión. Con el agua contaminada, pescadores advierten que no pueden realizar la captura ni vender el producto para sostener a sus familias.
Margarita Domínguez, agente municipal de Ensenada La Ventosa, afirmó que los derrames provenientes de la zona urbana y los desfogues de Pemex afectan directamente a la comunidad. Señaló que, pese a las denuncias, la empresa no ha reparado la línea 4, que conduce directamente de la refinería y se encuentra desgastada.
Cronología de una crisis en doce días
La autoridad municipal reporta seis derrames entre el 9 y el 21 de junio. El registro detallado con hora, punto exacto, volumen estimado y zona afectada debe ser publicado por Pemex, ASEA y el Ayuntamiento para permitir auditoría ciudadana.
Mapa editorial de zonas afectadas
Vecinas y vecinos reportan agua oscura, olores intensos y escurrimientos.
La línea 4 y ductos desgastados son señalados como puntos críticos.
Pescadores denuncian hidrocarburo en zona de captura y afectación económica directa.
Galería: evidencia comunitaria del derrame
62 derrames y una respuesta insuficiente
De acuerdo con la directora de Ecología municipal, Diana González, existe un registro con fecha y afectación de cada derrame; la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente ya tiene conocimiento de esos eventos. Del 2022 a junio de 2026, Pemex y sus ductos desgastados suman más de 62 derrames en Salina Cruz.
La funcionaria explicó que las manchas se deben a la acumulación de hidrocarburos en arroyos y desagües naturales contaminados por los derrames recientes. También señaló la posibilidad de una fuga en un emisor de ductos de Pemex mar adentro que estaría ocasionando manchas de combustible en una amplia zona de playa.
Funcionarios de Pemex de distintas áreas se han reunido con autoridades locales. La exigencia del presidente municipal Daniel Méndez es una reparación integral: sustituir y cambiar la totalidad de los ductos dañados.
El patrón Pemex: negar primero, admitir después
La respuesta de Pemex en Salina Cruz se inscribe en un patrón nacional de opacidad. En 2026, el gobierno federal reconoció semanas después que un derrame en el Golfo de México se originó en instalaciones de Pemex, tras versiones oficiales que apuntaban a otras causas. Organizaciones ambientales también han denunciado ocultamiento de información y respuestas tardías ante desastres petroleros.
Ese contexto no sustituye la investigación local, pero ayuda a leer el método: cuando comunidades documentan manchas, olores y afectaciones pesqueras, la empresa pública suele responder primero con desmentidos o minimización, mientras la carga de la prueba recae en habitantes que viven la contaminación.
Censura corporativa: Cómo verificar un desastre ambiental frente al discurso oficial
Cuando una empresa descalifica videos ciudadanos como falsos, la verificación no debe depender solo de comunicados. Los metadatos de un video pueden mostrar fecha, hora, dispositivo y, si está activado, coordenadas GPS. Esa información ayuda a confirmar si el material corresponde al lugar y momento denunciado.
La geolocalización también puede hacerse comparando imágenes con Google Earth, mapas satelitales, sombras, línea de costa, muelles, calles, cerros y puntos fijos. En zonas marítimas, el seguimiento de manchas puede reforzarse con reportes de pescadores, bitácoras comunitarias, fotografías seriadas y solicitudes de información a Pemex, ASEA y Semarnat.
La evidencia comunitaria no sustituye una investigación oficial, pero sí puede impedir que una empresa pública borre el problema llamándolo fake news.
Pregunta para el equipo
Si ASEA y la Dirección de Ecología tienen el registro de 62 derrames desde 2022, ¿por qué no se han fincado responsabilidades penales ni se han ejecutado clausuras o sanciones económicas millonarias contra directivos de la refinería Antonio Dovalí Jaime?
Lo que falta investigar
El siguiente corte del reportaje debe revisar si pescadores y comunidades han interpuesto amparos ambientales, denuncias ante ASEA o acciones colectivas contra Pemex. También debe confirmar si el Ayuntamiento pasó de la exigencia pública a una demanda jurídica formal por reparación integral del daño.
En Salina Cruz, el problema no es solo limpiar una mancha. Es saber quién permitió que ductos desgastados siguieran operando, quién minimizó las denuncias comunitarias y quién pagará la restauración ambiental y económica de un puerto que vive entre la promesa energética y la contaminación cotidiana.
