El todavía alcalde —dispone de 20 días para repensar su dimisión— está convencido de haber sido víctima de una conspiración político-mafiosa.
“Tengo miedo”, ha declarado, “de que Roma vuelva a ser gobernada por los mecanismos del pasado, la corrupción y la mafia”.
Marino, un cirujano de 60 años afiliado al Partido Democrático (PD), dimitió el jueves tras publicarse que incluyó supuestos datos falsos en algunas facturas presentadas como gastos de representación.
El alcalde dimisionario de Roma, Ignazio Marino, está sopesando tirar de la manta como venganza al acoso político, mediático y hasta vaticano que ha sufrido durante los últimos meses para que dejara el bastón de mando.
Esa desabrida contestación —que los presentes atribuyen a algún desencuentro oculto— se convierte en la extremaunción de un moribundo político.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/10/actualidad/1444502395_212358.html
