A un año de las presidenciales, Francia parece ser un barril de pólvora.
La tragedia actual de François Hollande resulta de una grave transgresión: ha hecho todo lo contrario de lo que había prometido durante su campaña presidencial.
Y hay argumentos para creerlo cuando se toma en consideración el balance de François Hollande.
Ahora bien, el presidente sigue pensando que en las elecciones presidenciales de 2017 puede ganar si se encuentra en la segunda vuelta frente a Marine Le Pen.
La realidad es que François Hollande ya está fuera de juego.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/01/actualidad/1459527100_637339.html
