El partido ha convocado a sus militantes y a los movimientos sociales a ocupar la calle para defender a Lula.
Lula es más que un expresidente de la República y su partido y gobiernos ya fueron referencia de la izquierda obrera y sindical latinoamericana.
Para ellos, el mayor imperativo debería ser mantener, a cualquier costo, la paz social hoy amenazada.
Como me explicó la gran actriz brasileña Fernanda Montenegro, esta es una sociedad que “no se avergüenza, como ustedes los europeos, de decir que es feliz”.
Brasil vive un delicado momento histórico, que necesita más bomberos que incendiarios y en el que debe prevalecer la responsabilidad de todos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/04/actualidad/1457129381_835338.html
