Alrededor, 21 sarcófagos de granito (¡los sarcófagos del Afrika Korps!)
¡Ah, El Alamein!… ese «enloquecido mar de arena, de fama como Troya o Agincourt» -en versos del capitán John Jarmain, de la 51ª división de Highlanders (el 8º Ejército tenía más poetas que el Afrika Korps: eso querrá decir algo).
Aquí se hubieran sentido tan cómodos -excepto por el clima- como en su medieval castillo prusiano de Malbork (hoy Polonia) los Caballeros Teutónicos, de espada fácil.
Sus muros engastados de torreones emanan, más que una atmósfera de paz y luto, una sensación paradójicamente belicosa de poder y desafío.
El Totenburg de El Alamein, el último de su clase, empezó a construirse en 1956 y se inauguró en 1959.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/08/27/actualidad/1472298695_253173.html
