En pleno proceso de producción de uno de sus proyectos audiovisuales, José Villalobos se encontró hace seis años con José García.
Tenía que encontrarme en el peor lugar y en el mejor momento”, explica el director de El charro de Toluquilla.
Pronto, la fachada mostró sus grietas y tras ellas se encontró a un hombre portador del virus del VIH que amaba la vida y a su familia.
En una de las primeras escenas, nos encontramos a El charro de Toluquilla bromeando con un grupo de amigos.
El hecho de que José García fuera portador del virus del VIH planteó otro dilema al documentalista.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/10/15/actualidad/1476494659_815958.html
