El chavismo no se ocupó de vigilar con sus testigos este proceso que culminó la semana pasada.
La oposición está consciente de que el Gobierno recurrirá a cualquier ardid para retrasar la consulta hasta volverla intrascendente.
El día del operativo para recoger las rúbricas se acercaron hasta funcionarios uniformados a avalar la petición de un referéndum.
En dos platos: el Gobierno quiere auditar las planilllas consignadas por sus adversarios.
La Constitución de Venezuela establece la solicitud del plebiscito de un funcionario electo una vez que cumpla la mitad de su período.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/03/america/1462244240_236202.html
