India es un país de contrastes: con un crecimiento vigoroso, todavía hay un 22% de pobres (unos 300 millones de personas) que están esperando tener electricidad en casa.
Una de las razones indias para revisar sus objetivos de generación de energía solar y quintuplicarlos es que el coste por unidad se está abaratando a pasos veloces.
El SECI prevé que en uno o dos años la energía solar llegue a ser más barata que fuentes contaminantes como el carbón.
Esta política la ha hecho destacar en el último informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente sobre inversiones en energías renovables.
India quiere generar 175 de energía limpia para 2022: además de los 100 de energía solar, otros 60 procederán de la eólica, 10 de biomasa y cinco de pequeñas proyectos hidroeléctricos.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/02/actualidad/1459626360_009543.html
