El año pasado la tasa reposición de reservas de BP fue del 61% y la de ExxonMobil del 69%, los peores resultados en un lustro.
Pero en época de petróleo barato (el pasado viernes el brent cotizaba a 38,67 dólares), las compañías están cambiando su paradigma financiero.
Los datos de otro banco, Morgan Stanley, certifican las consecuencias directas de esos recortes: el año pasado se aprobaron solo seis nuevos proyectos de exploración de nuevos yacimientos.
La sobreoferta que inunda de crudo el mercado mantiene los precios bajos, y las firmas tienen que adecuarse.
En 2015 la anglo-holandesa Shell vendió más petróleo del que era capaz de reemplazar en sus almacenes.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/04/02/actualidad/1459624004_557971.html
