Todo indica que las autoridades europeas, especialmente las francesas y belgas, no pasaron la “prueba del canario”.
Muchos judíos han desarrollado el “instinto del canario en la mina”.
Sin embargo, ni las élites ni la opinión pública europeas parecen haber aprendido las lecciones de la historia.
Matan judíos en Francia y Bélgica pero eso no es suficiente para comprender la profundidad, la extensión y los retos que representa el radicalismo islamista.
Guardando las distancias se podría afirmar que hay similitudes entre el pasado reciente y lo que ocurre hoy en día.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/24/actualidad/1458839119_551944.html
