A pesar de todo, Laura decidió quedarse y pasar tres noches en un saco de dormir.
Decidió quedarse y pedir una silla reclinable como las de los acompañantes de otros enfermos, pero el hospital se la negó.
La idea no le gustó: primero, porque el bebé tenía solo tres días y, segundo, porque aún se estaba adaptando a la lactancia.
Y definitivamente , lo que NO es normal es que una madre que ACABA DE PARIR tenga que dormir tres noches en un saco en el suelo para poder alimentar y cuidar a su bebé».
El Departament añade que el hospital «lamenta la situación producida y queda abierto a reflexionar sobre esta y otras cuestiones» que expresen los usuarios del centro.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/03/02/articulo/1456932989_648319.html
