Fueron espías de este último país los primeros en lanzar sus sospechas de que el origen del masivo hackeo estaba en Francia.
Y se olvidó de una regla elemental para un espía: que podía ser grabado.
Era Francia”, ha confesado ahora Barbier ante el estupor de quienes ahora comprueban la inusitada indiscreción de uno de los personajes más poderosos del país.
En señal de agradecimiento, el jefe del servicio operativo me ofreció uno de los Kalashnikov cogidos a los yihadistas”.
Así fue, y el vídeo ha acabado en manos de un periodista del diario Le Monde, que ha publicado la historia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/03/actualidad/1472893224_106150.html
