El estallido de la tensión étnica solo beneficiaría a los yihadistas suníes.
La ofensiva turca también busca poner coto al expansionismo kurdo sobre áreas tradicionalmente suníes o turcomanas (minoría procedente de la antigua colonización otomana).
Ankara utiliza como punta de lanza en las operaciones al hasta ahora semi inactivo Ejército Libre de Siria (ELS).
Washington está apoyando el avance turco con bombardeos aéreos y con el despligue de un nuevo sistema de cohetes.
Los yihadistas del califato han presenciado desde posiciones cercanas a la batalla sin tomar parte en los combates.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/03/actualidad/1472898728_824437.html
