La importancia del examen es tal que varias ciudades se paralizan durante los dos días de la prueba.
«Después de practicar millones de veces día tras día, creo que todos dominamos el temario.
La vida reciente de Wang, de 18 años, y de prácticamente los más de 9 millones de estudiantes que se presentan este año a las pruebas se ha limitado a preparar este examen.
Por ejemplo, mi hijo eligió ciencias y ahora su conocimiento de historia y geografía es peor que el mío», subraya Zhang.
Sus palabras son más propias de alguien que se prepara para un duro combate que para una prueba escrita.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/06/actualidad/1465214786_419718.html
