Un hombre de la confianza de Evo Morales.
Allí Evo aún mantiene un apoyo incondicional, aunque no será tan definitivo como el de El Alto, el bastión que parece haberle empezado a dar la espalda.
Dos horas antes se encontraba en el interior de la alcaldía de El Alto, la ciudad satélite de La Paz, cuando una turba atacó el edificio.
La importancia del resultado en El Alto será capital para el futuro de Bolivia.
Se ha vendido a los empresarios, pensaba que en El Alto le íbamos a apoyar con los ojos cerrados”.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/02/18/america/1455836158_369466.html
