Y hoy, antes de arrancarnos las vestiduras con los Chávez o con los Fujimori, conviene analizar cuándo y dónde empezaron a morir las democracias.
Conviene recordar que el día que su padre, el expresidente Alberto Fujimori, dio un golpe de Estado, no lo hizo solo, porque los dictadores nunca lo están.
Y ahora nos enfrentamos a un problema parecido al de las democracias populares de la época comunista, que consideraban que su modelo era el correcto y el único.
Por eso, si Keiko Fujimori gana las presidenciales, significará que Perú ha decidido perdonarse a sí mismo.
En este momento, Perú decide perdonar a Fujimori porque es una manera de perdonarse a sí mismo.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/03/actualidad/1459711643_939535.html
