El 4 de octubre, desde Ayotzinapa, los padres convocaron a una marcha nacional para el día 8.
El 23 de octubre los padres rechazaron el primer intento de la PGR de construir una versión a modo que intentaba vincular a los estudiantes desaparecidos con el crimen organizado.
Felipe de Jesús, uno de los padres, explicó que aunque nunca confiaron en que el gobierno resolviera el caso, le habían dado un voto de confianza que ese día le retiraban.
La respuesta nacional, el 8 de octubre, fue masiva y espectacular y afirmó el carácter de los padres como referentes, como símbolos de la indignación y la vergüenza, de la resistencia nacional contra la violencia de Estado.
Uno de ellos, Adelaido Álvarez Gómez, expresó esa tarde: ‘‘Sabemos que faltan 55 alumnos que están desaparecidos y por eso venimos a Iguala a buscarlos; nos dicen que tres estudiantes murieron”.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/22/opinion/018a1pol
