Estamos en el inicio de un difícil y largo camino, pero es necesario recorrerlo por el bien de las víctimas: los sirios.
En primer lugar, porque ni siquiera es un alto el fuego completo, ni nunca pretendió serlo.
Por otra parte, en los lugares en los que se alcance el alto el fuego, será probablemente precario.
Una cifra que prueba lo fragmentada, incontrolable y difícil de coordinar que es la oposición armada al Gobierno de Damasco.
Por cierto, una denominación, esta última, lo suficientemente amplia como para permitir que Damasco incluya en ella a cualquier grupo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/26/opinion/1456510359_017642.html
